La Mujer







Escoge a una mujer de la cual puedas decir: hubiera podido escogerla más bella, pero no mejor.
Pitágoras

A la mujer hay que amarla, no comprenderla. Eso es lo primero que hay que comprender.
Osho

A las mujeres les gustan los hombres desesperados; si no los encuentran, los hacen.
Leon Daudi

A los niños les gusta jugar con soldaditos, y a las niñas, con muñecas. Cuando son mayores es al revés.
Nina Yomerowska

Crecí besando libros y pan... Desde que besé a una mujer, mis actividades con el pan y los libros perdieron interes.
Salman Rushdie

Las mujeres son como las veletas: sólo se quedan quietas cuando se oxidan
Voltaire

Quien sabe gobernar a una mujer sabe gobernar un estado.
Honoré de Balzac

Me gusta contemplar a los hombres geniales y escuchar a las mujeres hermosas.
Oscar Wilde





Las mujeres con pasado y los hombres con futuro son las personas más interesantes.
Chavela Vargas




En ningún momento he dudado que las mujeres son tontas. Al fin y al cabo el Todopoderoso las creó a imagen y semejanza de los hombres.
George Eliot

La fuerza hidráulica más poderosa del universo, es la lágrima de una mujer.
Carlos Fisas

Compórtate con tu mujer como te comportarías con la de otro.
J.Giraudoux

En cuanto se concede a la mujer la igualdad con el hombre, se vuelve superior a él.
Margaret Thatcher

Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo.
Napoleón Bonaparte





...pero, quiero que me digas amor que no todo fue naufragar por haber creido que amar era el verbo mas bello dímelo, me va la vida en ello...
L.E.Aute



En México el 75% de los hogares cuentan ya con una lavadora. Y no de dos patas
Vicente Fox

1 comentario:

Anónimo dijo...

Si Dios fuera una mujer

¿y si Dios fuera una mujer?
-Juan Gelman

¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.

Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.

Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.

Mario Benedetti